Visita urgente al Diván porque acabo de leer unos mensajes en móvil ajeno que me han dejado trastornada... Resulta que la Adoptada, ha dejado su móvil cargando en mi habitación, mal hecho, porque si hay alguien más cotilla que Lydia Lozano, esa soy yo; y si le añadimos todas las diapositivas que aún me quedan por estudiar... me lo ha dejado a huevo. Además, el cacharrito ha empezado a vibrar, la luz roja no me dejaba concentrarme, una cosa ha llevado a la otra... Total, que me he plantado en la carpeta de Mensajes más rápido que un filete ruso en el esófago de Falete y me he metido en el primer nombre varonil que he visto. ¡Joder!, en que santa hora decidí investigar...
Un mundo de orgías y desenfreno se ha abierto ante mi. (Procedo con el contenido de manera inocente... que si no esto no pasa la censura) Que si señoras oriundas de Cuba (guiño, guiño), que si la puerta trasera (trás trás), que si Kalise para todos.. Cuando he sentido el dolor típico que hace la mandíbula al desencajarse he vuelto a tomar conciencia de donde estaba.
Estaba en mi habitación, leyendo y descubriendo que la vida sexual de laadoptada está más activa que el jodido volcán del Hierro. Lo peor es cuando he llegado a la parte en la que tengonoviatunodigasnada decía que iba a ir con chándal, que donde lo hacían y que si era de escupir... o de merendar como Dios manda. Aquí he sufrido un colapso seguido de un atragantamiento de mal gusto rematado con la pillada de laadoptada.
Mi cara debía de ser un poema de Nachospeare Vidal, porque ha venido hacia mi roja como un tomate y ha empezado a lanzar improperios contra mi persona.
- Tia por favor, que bochorno, ay por favor, que horror.
- Estas son las típicas cosas de las que no deben enterarse en casa...
- Te odio tia, Dios que mal
- Que payasa... que odio te tengo ahora mismo.
- Te haría un lavado de cerebro si pudiera...
- Que te follen, en serio.
Llegados a este punto del monólogo, dónde se veía que la cría lo estaba pasando realmente mal, la he mirado y con esa sinceridad mezquina con la que Dios me dotó (tetas no me, pero hijoputismo tengo para regalar) la he mirado y la he dicho que cambie de amante. No se puede fornicar tanto y tener tan mala hostia. Algo falla. Más indignada que antes, se ha levantado y ha dicho una última frase antes de irse de la habitación, coronándose en lo más alto de la generación del 96: '¿Por qué me habré quedado tan empanada viendo a la Esteban mientras tenías mi móvil aquí?'. Otra pincelada del nivel cultural que se esconde tras esas capas de tinte y laca....
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